10 beneficios del deporte


Incluso para el que no es fanático del deporte –categoría en la que me incluyo– los Juegos Olímpicos son un imán. Será por la historia que tienen detrás, porque se juegan en una ciudad y es atractivo verla de otra manera, porque nos muestran deportes que casi no vemos en TV o porque no podemos evitar empatizar con el esfuerzo de los deportistas amateurs. Seguro que se habrán quedado alguna vez enganchadas mirando cosas como salto con garrocha o lanzamiento de disco. Para mí no hay plan mejor que ver la gimnasia rítmica o el nado sincronizado: me encantan.
Los Juegos de Río de Janeiro, los primeros que se disputan en Sudamérica, son una oportunidad para acercar a nuestros hijos al deporte y a sus valores. En casa, yo tengo a una fanática que sigue a los representantes nacionales del fútbol, basquet, hockey, tenis y ni que hablar del handball, el deporte que ella practica. Mi hijo, en cambio, es más cerebral que físico, pero me sorprendió mirando fascinado un sábado a la mañana las clasificaciones del judo, la gimnasia masculina y el ciclismo en ruta. Y el colmo fueron los dos, gritándome a coro, cuando se me ocurrió cambiar de canal mientras estaban disputando… ¡arquería! 
Cuando yo era pequeña, el deporte era considerado más que nada una actividad recreativa, y no se lo impulsaba activamente como, por suerte, se está haciendo cada vez más. Es cierto también que los niños jugábamos más en la calle y no pasábamos horas frente a las pantallas como lo hacen los nuestros, por uno u otro motivo. Yo, lamentablemente, no fui estimulada de chica para hallar el placer de la práctica deportiva, y aún hoy sufro las consecuencias. Por eso, como mamá, me propuse dejarles a mis hijos un legado en esto: que puedan descubrir una actividad deportiva que les dé placer y los ayude en su crecimiento y en su vida adulta. No quiero que ganen una medalla olímpica, pero sí que puedan vivenciar los beneficios del deporte: 
  1. Practicar un deporte, sea el que sea, les permitirá conocer su cuerpo, a valorar el “envase” que llevamos toda la vida, y a cuidarlo.
  2. Los ayudará a combatir el sobrepeso, el gran mal moderno. Los kilos de más no son una cuestión estética: son un asunto de salud. La obesidad favorece el desarrollo de enfermedades como la diabetes, la hipertensión y el cáncer. Me lo dijo una nutricionista una vez: “Abandona la dieta si no quieres, pero nunca dejes la actividad física”.
  3. Les levantará el humor. La actividad física libera endorfinas, unas hormonas que provocan una sensación de bienestar. Se pueden sentir cansados, pero contentos.
  4. Descansarán mejor. Mis hijos, cuando vuelven de practicar deporte, están relajados y concilian mucho más fácil el sueño por la noche. 
  5. El deporte es un “coach emocional” impresionante. Aquí describí ya cómo ser hincha de un equipo puede ayudar a un chico: todo eso mismo se potencia por 10 si es quien lo practica. Aprender a perder y a ganar, a esforzarte para dar lo mejor de ti, y saber aceptar cuando las cosas no salen como quieres pese a todo lo que has dado, son lecciones importantísimas para todos los ámbitos de su vida.
  6. En el deporte es fundamental la disciplina bien entendida, las reglas a cumplir para alcanzar los objetivos. El entrenador es una autoridad en el campo de juego y tu hijo tendrá que aprender a respetarlo (y apuesto a que respetará también más las normas en casa).
  7. Les levantará la autoestima. Desde aprender una técnica nueva a conseguir una meta, por más pequeña que sea, los hará sentirse reconocidos y los estimulará a progresar. 
  8. En los deportes de equipo, el funcionamiento colectivo es tan o más importante que las individualidades, y saber actuar en relación al grupo es un aprendizaje complejo y también utilísimo: ¿cuántos conflictos en el ámbito laboral podríamos manejar mejor si funcionáramos en tándem? Y en los deportes individuales también se desarrollan otras capacidades: por lo general entrenas con otros, a los que tienes que respetar, ayudar y apoyar aunque puedan ser circunstancialmente tus rivales.
  9. Pertenecer a un grupo es una de las cosas más lindas que pueden pasarle a un niño. Ese grupo, que tiene un interés común y que debe trabajar juntos para alcanzar sus objetivos, puede ser el semillero de algunas de las amistades más fuertes que tu hijo o hija puedan forjar en su vida. 
  10. Y, por último, un beneficio que es más para nosotros que para ellos: podrás descubrir unaunión con tus hijos que quizás no imaginabas. Viajar una hora y media un domingo a las 7.30 de la mañana para jugar un partido a kilómetros de tu casa puede fastidiarte, pero cuando los ves correr en la cancha felices te das cuenta de que estás ayudando a grabar en su memoria recuerdos hermosos. Y cuando termina el partido y viene a abrazarte y a contarte esa jugada espectacular que hizo, la que guarda un recuerdo maravilloso eres tú.

Adriana Santagati

Soy periodista desde hace 20 años y mamá desde hace 10. Edito en Clarín Sociedad, soy blogger en Disney Babble y escribo en Ciudad Nueva. En este blog recopilo noticias, consejos, experiencias y reflexiones sobre todo lo que nos atraviesa en nuestra vida cotidiana (y en especial en la maternidad/paternidad).

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