El derecho a amamantar



Hace pocos días, parques y plazas de toda la Argentina se llenaron de mujeres dando de mamar a sus bebés, en protesta porque una mamá fue obligada por policías a retirarse de un espacio público en San Isidro, una localidad al norte de Buenos Aires, porque le estaba dando la teta a su bebé. La misma reacción tuvieron otras mamás, tres meses atrás, en México: se convocaron a una “teteada” masiva para reclamar por un caso similar que le ocurrió a una madre en un centro comercial de Guadalajara.

También en México, recientemente se difundió un video en el que una mujer (sí, una mujer) increpaba a otra que estaba dando la teta en un parque a que se cubriera porque “hay niños y los pechos no se exhiben”, mientras le exigía que se fuera a alimentar a su bebé a su casa.

¿Parece la prehistoria, no? Pero es aquí y ahora. Y la fuerte polémica que también se debate en Internet por la política de las redes sociales de dar de baja fotos en las que se ve o se insinúa una teta por “pornográficas”, demuestran que los prejuicios sobre las madres que amamantan no son aislados, sino que están enraizados fuerte en nuestras sociedades.

¿Por qué da tanto pánico una teta en un mundo en el que los cuerpos femeninos están erotizados y exhibidos sin ningún pudor en las revistas, las publicidades callejeras y el prime time televisivo?




Adriana Santagati

Soy periodista desde hace 20 años y mamá desde hace 10. Edito en Clarín Sociedad, soy blogger en Disney Babble y escribo en Ciudad Nueva. En este blog recopilo noticias, consejos, experiencias y reflexiones sobre todo lo que nos atraviesa en nuestra vida cotidiana (y en especial en la maternidad/paternidad).

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